VISOR CHINA

Al acecho del dragón

EL TESORO DE LA EMPERATRIZ EUGENIA

 

La insolencia, el miedo o la codicia, son sentimientos que deben evitarse en lo personal, pero sobre todo en los actores internacionales de los que dependen la paz y la prosperidad de millones de personas en el planeta. Sólo la coherencia ética –sin relativismos– garantiza un bien perdurable en el tiempo.



Por Emilio Spósito Contreras / 05-01-2020

 

 

A media noche del 11 de octubre de 1860, la ciudad de Beijing se rindió a las tropas franco-británicas, poniéndose fin a la odiosa Segunda Guerra del Opio (1856-1860). Frente al asesinato de 20 rehenes aliados, los europeos procedieron a la destrucción del Jardín del Perfecto Brillo –complejo de palacios donde residían los emperadores de la dinastía Qing– y el Palacio de Verano.

Del saqueo de estos sitios, procede parte de la portentosa colección de arte asiático (China, Japón, Camboya, Corea, Siam…) organizada a partir de 1863 por la emperatriz Eugenia de Montijo (1826-1920) –esposa de Napoleón III (1808-1873)– y que hoy, como parte de las colecciones nacionales y patrimonio de Francia, reposa en el Castillo de Fontainebleau con el nombre de Le musée chinois de l’Impératrice.

A pesar del paso del tiempo, la destrucción de los Jardines Imperiales todavía despierta sentimientos de agravio entre los chinos y es símbolo de los peligros provenientes del exterior. Esta semana sin embargo, la mayor amenaza para China –como para todo el resto del mundo– proviene de la situación iraní, país aliado de China, y al cual le manifestó su apoyo en contra del “abuso de la fuerza” por parte de los Estados Unidos.

Pero los tesoros acumulados por la emperatriz Eugenia, aún hoy siguen despertando la codicia de ladrones, que ya en marzo de 2015, robaron una veintena de objetos invaluables. Entre ellos, la corona del rey de Siam, un mandala tibetano y una llamada “quimera” china en esmalte, del reinado del emperador Qianlong (1711-1799).

Más recientemente, la policía francesa desmanteló una banda compuesta por cinco españoles y un chino que planeaban robar el Castillo de Fontainebleau. La Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales, había sido advertida por la policía española sobre el peligro que acechaba a ciertas “piezas asiáticas” y, claro está, los franceses redoblaron la vigilancia de la colección de la emperatriz Eugenia.

Todo ello trae a colación –en cada caso–, la expresión popular china: “taparse los oídos para robar una campana”, aludiendo a la ignorancia y estupidez del que se engaña a sí mismo, apoyándose en lo injustificable, omitiendo la evidencia o asumiendo otra quimera: que el mal, de alguna manera, puede llegar a ser causa del bien.



 

LAS MATEMÁTICAS EXPLICADAS EN CHINO


Frente al reto de los avances en la educación matemática en China, los países occidentales deberían revisar desde sus programas educativos en matemáticas, hasta la filosofía de la ciencia que los sustenta, si no quieren quedar relegados en un mundo cada vez más difícil de comprender.


Por Emilio Spósito Contreras / 08-12-2019


El Programme for International Student Assessment (PISA), instaurado desde 2000 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), cada tres años evalúa el rendimiento en lectura, ciencia y matemáticas a nivel mundial, de alumnos de 15 años de edad. Su finalidad es brindar un diagnóstico sobre los sistemas educativos de los países participantes y permitir a los Estados confeccionar y mejorar sus políticas en la materia.

La OCDE está conformada por Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Chile, Corea del Sur, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Luxemburgo, México, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia, Suiza y Turquía. Asimismo, la exclusiva organización se ha abierto al ingreso de Colombia, Costa Rica y Rusia, y coopera con países como Argentina, Brasil, China, Egipto, India, Indonesia, Jordania, Marruecos, Perú, Rumania, Sudáfrica y Túnez.

No obstante, la prueba PISA se realiza también en otros países. Por ejemplo, la aplicada en 2015 se realizó a estudiantes de 73 países, y la de 2018, se extendió a un total de 79. Sería de esperar que los países occidentales con las economías más consolidadas de la OCDE, obtuvieran los mejores resultados; pero en 2015 los mejor ubicados en matemáticas –de mayor a menor– fueron Singapur (564), las regiones de Hong Kong (548) y Macao (544), Taiwán (542), Japón (532) y la República Popular China propiamente (531), ésta última con la participación de las ciudades de Beijing, Shanghái, Jiangsu y Cantón o Guangzhou. En general, países asiáticos y de economías emergentes.

Esta tendencia se confirmó en los resultados de la prueba aplicada en 2018, publicados a principios de diciembre de 2019. En este caso, los países mejor ubicados en matemáticas fueron la República Popular China (591), Singapur (569), las regiones de Macao (558) y Hong Kong (551), Taiwán (531) y Japón (527). Los mismos países de 2015, pero con puntajes y posiciones diversas, destacando la extraordinaria excelencia de China continental en educación matemática, representada esta vez por las ciudades de Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, en vez de Cantón.

Los chinos han recibido los resultados como una clara señal de que las autoridades educativas van por buen camino en sus últimas reformas. Más allá, queda latente el prometedor futuro del conocimiento y el desarrollo del país comunista, que seguramente contará con los mejores matemáticos del mañana. Ahora bien, si consideramos que según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), actualmente China encabeza la presentación mundial de patentes, no es difícil imaginar que en el largo plazo China termine por ganar la batalla de la innovación científica y tecnológica.

De acuerdo con el objetivo de la prueba PISA, los países occidentales deberían estar revisando desde sus programas educativos en matemáticas, hasta la filosofía de la ciencia que los sustenta, si no quieren quedar relegados en un mundo cada vez más difícil de comprenderse.



MODERNIZACIÓN Y CRECIMIENTO EN LA HISTORIA ECONÓMICA CHINA: RESEÑA DE UNA CONFERENCIA DE DEBIN MA


Para Debin Ma, el crecimiento económico de China ha sido proporcional a la modernización de sus instituciones. Después de los últimos avances, ¿qué cabe esperar de la apertura del gigante asiático? ¿llegará a alcanzar alguna forma de democracia?
 

Por Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras / 10-11-2019


El experto Debin Ma dictó la magistral conferencia “Ideología e instituciones: Los cambios económicos en China en los siglos XIX y XX”, en la madrileña Fundación Ramón Areces, el pasado 5 de noviembre de 2019.

El evento se realizó con la colaboración del Instituto Figuerola de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Carlos III, cuyo director, el profesor Manuel Ángel Bermejo Castrillo, estuvo a cargo de presentar al expositor, profesor de Historia Económica de las célebres Hitotsubashi University y London School of Economics.

La exposición de Debin Ma se basa en sus investigaciones sobre los orígenes del desarrollo económico de China, desde finales del siglo XIX, vertidos en numerosos trabajos como Money, finance and commerce in Chinese history: an introduction with reference to the special issue, en coautoría con Cong Liu (Frontier of Economics, vol. 13, n. 3, sep. 2018, p. 313-321); o Introduction to the special issue: a new economic history of China, en coautoría con Kris James Mitchener (Explorations in Economic History, vol. 63, enero 2017, p. 1-7).

Con fundamento en una precisa reconstrucción del Producto Interno Bruto de China desde 1840 –trabajo equivalente al realizado en Venezuela por el profesor Asdrúbal Baptista Troconis (1947- )–, Debin Ma concluye que después de un largo estancamiento, el crecimiento de China es proporcional a la modernización del Imperio del Centro: el abandono o reinterpretación del confucionismo y la tímida occidentalización del país, al igual que lo hicieron precedentemente sus referentes y frecuentes rivales: los japoneses.

Después de un período de perplejidad por la superioridad militar de los occidentales, China se apoyó en su valioso capital humano para intentar avanzar en la modernización de su cultura y sus instituciones. En este cometido, fueron esenciales burócratas como Li Hongzhang (1823-1901), Kang Youwei (1858-1927), Zuo Zongtang (1812-1885), Sun Zhongshan (1866-1925) o Liang Qichao (1873-1929). Contextos propicios, como la ciudad internacional de Shanghái, sirvieron de escenario a personajes como Jiang Jieshi (1887-1975) y su occidentalizada esposa Soong May-ling (1897-2003).

Un caso curioso es el de Sir Robert Hart (1835-1911), británico al servicio de la dinastía Qing, que llegó a ser Inspector General del Servicio Imperial de Aduanas Marítimas durante largos años, entre 1863 y 1911. Hart fue el promotor de importantes reformas y mejoras en la administración china, como la apertura de embajadas alrededor del mundo.

Con vaivenes, en el mismo sentido se podría hablar de la Rebelión Taiping (1850-1864) –con tintes de cristianismo–, o de la Gran Marcha (1934-1935) y su líder Mao Zedong (1893-1976); aunque el comunismo es quizás la máxima expresión de la occidentalización de China, en Mao es claro el conflicto entre la modernización y el tradicionalismo. De este período resulta claro que la fortaleza política y la económica no están vinculadas.

Con el ascenso al poder de Deng Xiaoping (1904-1997), vuelve a ser evidente el peso del reformismo modernizador y el crecimiento económico, destacando tecnócratas como Zhu Rongji (1928- ), artífice del extraordinario crecimiento económico chino de los últimos tiempos, y su discípulo y sucesor en el cargo de Primer Ministro de la República Popular China, Wen Jiabao (1942- ).

De las anteriores reflexiones surge la interrogante sobre el futuro económico de China bajo la conducción de Xi Jinping (1953- ). A pesar de las expectativas por ser hijo de Xi Zhongxun (1913-2002), un comunista moderado y responsable de la liberalización económica de la Provincia de Cantón o Guangdong, actualmente –afirma Debin Ma– no resulta clara la continuación de las reformas del país. 

Alguna forma de Democracia podrá funcionar en China en el futuro, asegura Debin Ma, no obstante las dificultades derivadas de sus dimensiones y heterogeneidad. En lo inmediato, antes de la modernización y la apertura, Xi busca la consolidación política.



FIBA BASKETBALL WORLD CUP CHINA 2019: MUCHO MÁS QUE DEPORTE


El 15 de septiembre de 2019, España demostró su superioridad en el baloncesto al ganar su segunda copa mundial. Durante dos semanas, se debatió en China la titularidad de la FIBA Basketball World Cup 2019, en un evento deportivo que congrega a millones de personas y que conjuga importantes aspectos de índole comercial.


Por Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras / 08-09-2019. Actualizado el 15-09-2019


La Copa Mundial de Baloncesto se disputa en Asia, por tercera vez desde su primera edición en 1950. Después de Filipinas 1978 y Japón 2006, entre el 31 de agosto y el 15 de septiembre de 2019 se decide la décimo octava Copa en China.

La sede fue seleccionada en 2015 por la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), fundada en 1932, que hoy agrupa a 213 federaciones nacionales y no solo elabora las reglas de este deporte, sino que además organiza cada cuatro años esta Copa Mundial.

El deporte inventado en Estados Unidos de América por James Naismith (1861-1939) durante el invierno de 1891, tuvo como su más destacado seguidor en China a Mou Zuoyun (1913-2007), quien formó parte de la selección china de baloncesto en las Olimpiadas de Berlín 1936, presidió la Chinese Basketball Association (CBA) y dio su nombre a la copa de la liga china.

Otros jugadores conocidos en Occidente son Yao Ming, Wang Zhizhi, Yi Jianlian, Sun Yue y Mengke Bateer, quienes han llegado a la célebre National Basketball Association (NBA) de los Estados Unidos. Entre 2002 y 2006, el jugador y entrenador chino de origen hongkonés, Carl Men-Ky Ching, presidió la FIBA.

Recientemente, China ganó la final femenina de la FIBA 3X3, celebrada en Ámsterdam, Holanda. La selección femenina de China, formada por Wu Di, Li Yingyun, Jiang Jiayin y Zhang Zhiting, ganó el campeonato al vencer a la selección húngara, con un resultado de 19 a 13. Se trata del primer título de campeón mundial en la historia del baloncesto chino.

En cuanto a la incuestionable repercusión económica de este evento deportivo, la FIBA Basketball World Cup implica importantes negocios, que en la edición de 2019 se traducen en la incorporación de marcas chinas entre los patrocinadores: Los automóviles Venucia y la bebida energética Hi-Tiger. Además de estos acuerdos, la FIBA ha establecido asociaciones con otras empresas chinas, como TCL, Tencent, Wanda, Ganten y Yanjing.

Por otra parte, la República Popular China, al igual que otros países, ha recurrido a la organización de eventos deportivos internacionales como prueba de prosperidad material y mecanismo de proyección de prestigio mundial. Las Olimpiadas de Beijing 2008 fueron un claro ejemplo de ello. En aquella oportunidad, especialmente se cuestionaba a China en materia de derechos humanos.

Ahora, el mundial de baloncesto llega en un escenario mucho más complicado para el gigante asiático, marcado por la guerra comercial con los Estados Unidos y la crisis política de Hong Kong. Curiosamente, la FIBA mantiene a la Hong Kong Basketball Association Limited entre sus federaciones asociadas, perteneciente a la Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China. Su ranking, el 101 de 165. También son federaciones asociadas a la FIBA la de Macao y la de China Tapei.

Pero estos temas parecieran estar desterrados del parquet durante la Copa Mundial de Baloncesto, sobre todo porque, en las Venue Rules o Reglamento para Pabellón con vigencia a partir del 1° de enero de 2019, la FIBA reiteró el concepto jurídico indeterminado de “mensajes prohibidos” (artículo 2.3.c), que abarcan declaraciones nacionalistas o políticas, con lo cual queda comprendida cualquier consigna política. El veto se extiende de forma expresa a banderas y pancartas (artículo 3.4.a.i), e incluso al exterior de los tambores que pudieran llevar los fanáticos (artículo 3.4.b).

En todo caso, el mayor éxito de la FIBA Basketball World Cup China 2019, es acercar a los hombres en torno a la esférica naranja y consolidar la popularidad de un juego que, según se estima, es practicado en los últimos años por unas 400 millones de personas en todo el mundo.

La final, celebrada el 15 de septiembre en el Wukesong Sport Arena de Beijing entre las selecciones de Argentina y España, tuvo como vencedor a la roja por 95 tantos. España levanta la copa por segunda vez, después que se titulara campeón en 2006. ¡Felicitaciones, campeones!




LA DERROTA CHINA EN EL BID: IMPACTO DE LA CRISIS VENEZOLANA EN EL MARCO DE LA BANCA MULTILATERAL DE DESARROLLO


La complejidad de las relaciones entre China y América Latina abarca entramados de variada naturaleza. Un valioso aporte a la comprensión del tema, es el estudio sobre la participación china en el Banco Interamericano de Desarrollo y su fallida elección como sede de la reunión anual de 2019, elaborado por los investigadores Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras. El mismo fue presentado en la edición 2018-2019 del Premio Mención Profesionales: “Dr. Gustavo Planchart Manrique”, auspiciado por la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela.


Visor China / 31-08-2019


En la edición 2018-2019 del Premio Mención Profesionales: “Dr. Gustavo Planchart Manrique”, auspiciado por la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela, nuestros investigadores Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras recientemente presentaron el trabajo titulado: “La derrota china en el BID: Impacto de la crisis venezolana en el marco de la banca multilateral de desarrollo”.

Al analizar la presencia de China en América Latina, uno de los casos más destacados es el de Venezuela, no sólo por la variedad de sus relaciones, sino además por su magnitud y modalidades. Pero la situación actual del país suramericano difiere mucho de los años en que se estrecharon los vínculos con China, al punto que hoy día se encuentra sumido en una profunda crisis humanitaria.

En este contexto, China ha tenido un papel importante en su apoyo a Nicolás Maduro, en instancias internacionales como el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas.

En lo que respecta al Banco Interamericano de Desarrollo, se produjo una situación inédita cuando China –miembro no regional del Banco desde 2009– bloqueó la participación de Ricardo Hausmann como representante de Venezuela, en la reunión anual de la institución que se celebraría en la ciudad china de Chengdu.

Nombrado por Juan Guaidó, quien fue reconocido como Presidente encargado de Venezuela por la mayoría de los países de la región, y admitido como Gobernador por el BID, la oposición de China ocasionó la inmediata suspensión del encuentro en Chengdu y la posterior escogencia de la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, como su nueva sede.

El impasse ocurrido en el Banco demuestra la importancia internacional de la situación venezolana, así como los juegos de poder de los distintos actores involucrados.

Precisamente sobre este acontecimiento, sus antecedentes y repercusiones, trata el concienzudo trabajo de Boza Scotto y Spósito Contreras, quienes, a lo largo de 186 páginas, explican el proceso de incorporación de China al Banco Interamericano de Desarrollo, y cómo su posición frente a la actual crisis de Venezuela fue claramente rechazada por los Estados Unidos de América, Canadá y los países de América Latina.

En el trabajo se analizan el contenido y desarrollo de los discursos de Juan Guaidó y la Cancillería China, los cuales constituyen un interesante instrumento de estudio en esta área, que permite entender la posición de los distintos actores, estrategias y resultados, así como prever futuros escenarios en la relación de China con Venezuela y la región de América Latina.

Dentro de esta temática, Boza Scotto y Spósito Contreras ya habían realizado el trabajo “La República Popular de China y sus relaciones con Venezuela”, reconocido por la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela, con Mención de Honor del Premio para Profesionales 2017-2018 “Dr. Ángel Francisco Brice”.

En esta oportunidad nuestros investigadores, alineados con los fines de Visor China, ofrecen en su nuevo trabajo herramientas para la gerencia que permiten optimizar la ineludible interacción con este importante actor de la globalización.




STAR MARKET: GOBIERNO CHINO IMPULSA INDUSTRIA DE ALTA TECNOLOGÍA A TRAVÉS DEL SECTOR FINANCIERO 


Con fabulosas ganancias de hasta 400%, se estrena en Shanghái el STAR Market, el más reciente intento de robustecer la industria china de alta tecnología, valiéndose del sistema financiero para incentivar la recaudación de capital que sustente la innovación y desarrollo de estas empresas.


Por Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras / 27-07-2019


Alineado con el programa Made in China 2025 –estrategia para reestructurar la industria china y convertir el país en una potencia tecnológica, propuesta por Xi Jinping– comenzó sus operaciones el Science and Technology Innovation Board de la bolsa de Shanghái, o STAR Market, bolsa de valores semejante a NASDAQ, especializada en la cotización de acciones de empresas de alta tecnología.

STAR Market es el más reciente intento de robustecer la industria china de alta tecnología, valiéndose del sistema financiero para incentivar la recaudación de capital que sustente la innovación y desarrollo de estas empresas. Lo curioso de esta institución, capitalista por excelencia, es el haber sido creada por la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China.

Anunciado por el presidente Xi en noviembre de 2018, durante la Exposición Internacional de Importaciones celebrada en Shanghái, el 13 de junio de 2019 se realizó su lanzamiento oficial, con la asistencia del presidente de la Comisión Reguladora de Valores de China, el viceprimer ministro, el secretario del Partido Comunista de China en Shanghái y el alcalde de la misma ciudad.

Pero, como podría pensarse, el control ejercido por el Estado sobre el STAR Market ha favorecido su exitosa apertura, al contar con una osada relajación de las reglas que rigen las dos bolsas de China continental, a saber, las bolsas de Shanghái (SSE) y de Shenzhen (SZSE). La otra gran bolsa china, con un desarrollo aparte, es la de Hong Kong (HKEX).

En este sentido, fuentes oficiales reconocen una regulación distinta: “(…) las reglas comerciales también son diferentes, y permiten que no haya límites de cambio de precio en los primeros cinco días de cotización. En las jornadas posteriores se permite que las acciones suban o bajen un máximo del 20 por ciento, un margen más alto que el límite del 10 por ciento para la mayoría de acciones en otros índices”.

En efecto, las transacciones del STAR Market se realizaron sin límite de precio durante los primeros cinco días de operaciones, al no aplicarse la regla de las bolsas de Shanghái y Shenzhen, que limita al 44% las ganancias del primer día.

Ello permitió que, al cierre de la jornada, los ingresos de las empresas participantes se movieran en un amplio rango –evidentemente volátil–, desde un 84% hasta el 400%. En promedio, el aumento de volumen alcanzó el 140% y el volumen de operaciones combinado fue de 48.5 mil millones de yuanes, equivalentes a 7.1 mil millones de dólares de Estados Unidos de América.

Entre las 25 empresas del sector tecnológico que estrenaron el STAR Market –aunque suman casi 150 aquellas que han solicitado ser incluidas–, destacan Anji Microelectronics Technology (semiconductores), cuyas acciones llegaron a cotizarse durante la jornada en 520%; Suzhou HYC Technology (pantallas táctiles) y Zhejiang Hangke Technology (baterías a base de litio).

De extenderse el éxito inicial del STAR Market, el gobierno chino vería satisfecho su deseo de reforzar la independencia financiera de su sector tecnológico, gravemente amenazado en el marco de la guerra comercial con los Estados Unidos de América y las limitaciones impuestas al gigante Huawei. 




NUEVOS ESTUDIOS SOBRE CHINA EN AMÉRICA LATINA: RESEÑA DEL NÚMERO “CHINA AND LATIN AMERICA 2.0” DE AMERICAS QUARTERLY


China and Latin America 2.0” es la temática del Volumen 13, Número 2 de Americas Quarterly, que en veinte artículos analiza la interrogante que aborda Brian Winter –el editor en jefe de la revista– en la presentación: “What the next phase will look like”.


Por Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras / 14-07-2019


La expansión de China a lo largo y ancho del mundo ha tenido como uno de sus principales escenarios la región de América Latina, alcanzando dimensiones descomunales durante el siglo XXI.

Comprender las diversas aristas de esta relación no es fácil, entre otras razones, porque abarca múltiples ámbitos, ha sido disímil de un país a otro y en ocasiones el acceso a la información ha sido limitado.

Por ello, es imprescindible la lectura del último número de Americas Quarterly, la prestigiosa revista sobre política, negocios y cultura enfocada en América Latina, lanzada al mercado en 2007 como una iniciativa de la Americas Society y el Council of the Americas.

China and Latin America 2.0” es la temática del Volumen 13, Número 2 de Americas Quarterly, que en veinte artículos analiza la interrogante que aborda Brian Winter –el editor en jefe de la revista– en la presentación: “What the next phase will look like”.

Algunos de los estudios versan sobre la relación particular de China con específicos países, como Brasil: Richard Lapper (“Bolsonaro took aim at China. Then reality struck”); El Salvador: Benjamin Russell (“What a controversial deal in El Salvador says about China’s bigger plans”); México: Peter Gordon y Juan José Morales (“Long view: The 16th-century trade route that brought China to Mexico”); y Venezuela: Francisco Monaldi (“China can help save Venezuela. Here’s how”); o bien, sobre un grupo de nueve países latinoamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, México, Panamá, Perú y Venezuela: Emilie Sweigart (“How governments are playing it”).

Otros autores ofrecen un análisis regional, como Margaret Myers (“The reasons for China’s cooling interest in Latin America”), Guo Cunhai (“A path for China to better understand Latin America”), Ben Miller (“China’s economic footprint”), Eric Farnsworth (“Why Washington is right to be concerned about China in Latin America”), Lucia He (“How China is closing the soft power gap in Latin America”), Yanran Xu (“As Latin America goes right, can China keep its footing?”), Fernanda Uriegas (“The Chinese brands Latin Americans love”), Cecilia Tornaghi (“How much does a taco cost in renminbi?”), Robert Soutar (“China and the environment: A struggle for change”), Natalia Muñoz y Lorand Laskai (“Is Latin America prepared for China’s booming tech investments?”), Susan Segal (“The risks and rewards of China’s role in Latin America”) y Paula Martínez (“What I learned as a Mexican in China”).

A los trabajos mencionados, se une el elaborado por el equipo de Americas Quarterly (“AQ top 5: Meet the Latin Americans making it big in China”) y, dentro de esta misma línea, puede incluirse el escrito por Tomás Fuentes Benítez (“The challenge of doing business as an Argentine in China”).

Esta destacada publicación ya había investigado sobre la misma temática, a la cual dedicó el número de invierno de 2012: “China’s Global Rise: Implications for the Americas”. Pero siete años han pasado desde entonces y es preciso tener una visión actualizada.

Coincidiendo con este objetivo surgió Visor China (http://visorchina.com/), cuyo ámbito de estudio se centró inicialmente en Venezuela, pero pronto pasó a tener una perspectiva regional e incluso global. Definitivamente, siempre son bien recibidas nuevas investigaciones para comprender al gran protagonista de la economía mundial.




VENEZUELA EN EL SEMINARIO INTERNACIONAL “AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE Y CHINA: CONDICIONES Y RETOS EN EL SIGLO XXI”


La Red ALC-China avanza en la organización del Quinto Seminario Internacional “América Latina y el Caribe y China: condiciones y retos en el siglo XXI”, entre los días 25 y 27 de mayo de 2020, en la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México.


Por Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras / 08-06-2019


La relación entre China y América Latina ha experimentado un crecimiento exponencial durante estas décadas del siglo XXI, lo cual ha llamado la atención de gobiernos y empresas, pero también de investigadores que aportan una gran contribución al análisis de estos intercambios. En Venezuela, por ejemplo, desde hace más de 30 años existe el Centro de Estudios de Asia y África, adscrito a la Escuela de Historia de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de los Andes, dirigido por el profesor Hernán Lucena Molero.

En este sentido, a partir de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL) y el Centro de Estudios China-México (CECHIMEX) de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), organizadores del Primer Seminario Internacional “China, América Latina y el Caribe: condiciones y retos en el siglo XXI” realizado los días 28 y 29 de mayo de 2012, se creó la Red América Latina y el Caribe sobre China (Red ALC-China).

La Red ALC-China, dirigida por el profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, Enrique Dussel Peters, reúne a académicos y demás interesados en la relación entre el gigante asiático y la región de América Latina y el Caribe, con una visión interdisciplinaria y vinculando los sectores académico, público y privado.

Precisamente con el propósito de compartir experiencias e investigaciones sobre la materia, en el Primer Seminario, Sun Hongbo –del Instituto de Estudios de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales– presentó una ponencia titulada: “El Modelo de la Cooperación Energética entre China y Venezuela”. Sun también es el autor de otro trabajo en la misma temática, pero con una perspectiva regional: “Modelo de cooperación energética entre China y América Latina”, uno de los principales estudios sobre la materia elaborados desde el punto de vista chino.

En un esfuerzo sostenido, la Red ALC-China realizó el Segundo Seminario Internacional, entre el 26 y el 28 de mayo de 2014. En esa oportunidad, se presentaron dos trabajos alusivos a Venezuela. El primero de ello, de Andrés Sánchez Pérez, intitulado “Implicaciones políticas de las relaciones económicas de China con Venezuela, Bolivia, Cuba y Ecuador después de la llegada de gobiernos de izquierda”; y el otro, de Élodie Brun, se titula “¿Es la relación con la República Popular de China representativa de la política exterior de los gobiernos venezolanos bolivarianos?”.

Durante el Tercer Seminario Internacional, celebrado entre el 30 de mayo y el 1° de junio de 2016, no se aludió directamente a Venezuela.

Finalmente, en el Cuarto Seminario Internacional, celebrado entre el 28 y el 30 de mayo de 2018, a pesar de las dificultades materiales, Venezuela estuvo representada por los trabajos enviados por Natalia Boza Scotto, titulado “La relación contractual en el financiamiento chino a cambio de petróleo: El caso Venezuela”; y Emilio Spósito Contreras: “El desarrollo de las relaciones entre China y Venezuela: Desde 1974, hasta el presente”.

Desde ya, la Red ALC-China está programando el Quinto Seminario Internacional “América Latina y el Caribe y China: condiciones y retos en el siglo XXI”, a realizarse entre los días 25 y 27 de mayo de 2020, en la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México. Cualquier información al respecto, puede obtenerse en http://www.redalc-china.org/v21/es-es/index.php?option=com_content&id=73.

Con su constancia y disciplina científica, la Red ALC-China ha desarrollado una labor encomiable, logrando congregar cada vez más estudiosos del tema. En este sentido el equipo de Visor China, consciente de la importancia de compartir puntos de vista en pro de alcanzar una visión regional frente a China, también pretende asistir al foro internacional.




URUGUAY ESTRECHA RELACIONES CON CHINA:  INGRESA AL BANCO ASIÁTICO DE INVERSIÓN EN INFRAESTRUCTURA


En el mes de abril de 2019, Uruguay se unió a los ocho países de América Latina que han sido aprobados como miembros del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, creado por Xi Jinping y dominado por China.


Por Natalia Boza Scotto / 04-05-2019


Desde diciembre de 2017, ningún país latinoamericano se había incorporado al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII). Pero recientemente Uruguay avanzó en la consecución de tal objetivo, junto a otros tres países africanos.

El 22 de abril de 2019, la Junta de Gobernadores de esta entidad financiera aprobó las solicitudes de membresía presentadas por Costa de Marfil, Guinea, Túnez y Uruguay, aunque para concretar su ingreso aún deben completar requisitos formales y económicos; en este último caso, el depósito de su primera cuota de capital en el Banco.

De acuerdo con el Vicepresidente y Secretario Corporativo del BAII, Danny Alexander, “the growth in membership from Africa and Latin America demonstrates the importance that these countries attach to improving infrastructure and connectivity with Asia (…). We look forward to the contribution that these four countries will make to the development of AIIB.

Las principales contribuciones se refieren, sin duda, a ubicaciones geoestratégicas en la expansión de proyectos. A diferencia del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) –fundado a mediados de la década de 1960–, la creación del BAII fue propuesta por Xi Jinping hace pocos años, en el mes de octubre de 2013.

Muchos interpretaron la promoción de este banco de desarrollo regional como un proyecto para restar influencia en el continente al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, así como al propio Banco Asiático de Desarrollo, organismos en los cuales predominan Estados Unidos y Japón.

Desde su inauguración en 2016, se resaltó la conectividad y el flujo de comercio que potenciaría el BAII. En efecto, en el sitio web oficial del Banco se afirma: “By investing in sustainable infrastructure and other productive sectors in Asia and beyond, we will better connect people, services and markets that over time will impact the lives of billions and build a better future”.

Con sede en Beijing, comenzó sus operaciones a mediados de enero de 2016, y su primer Presidente –nombrado para el siguiente lustro– es Jin Liqun, quien se había desempeñado previamente como Viceministro de Finanzas chino y Vicepresidente del Banco Asiático de Desarrollo.

La institución cuenta con 97 miembros, incluyendo estas cuatro nuevas incorporaciones. De ellos, 57 países suscribieron los Estatutos de la institución desde sus orígenes, entre 2017 y 2018 fue aprobada la membresía de 36 países adicionales y ahora se suman estos cuatro.

Los miembros no regionales localizados en América Latina, son ocho. Salvo Brasil (miembro fundador prospectivo), la mayoría se incorporó en el transcurso del año 2017: Perú y Venezuela (23 de marzo), Bolivia y Chile (13 de mayo), Argentina (16 de junio) y Ecuador (19 de diciembre). Más de un año después, se unió Uruguay (22 de abril de 2019).

Todos ellos están catalogados como miembros potenciales, en el entendido que se trata de aquellos cuya membresía fue aprobada por la Junta de Gobernadores de la institución, pero no han cumplido con los requisitos exigidos.




II FORO DE LA FRANJA Y LA RUTA PARA LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL: UNA IMAGEN RENOVADA DE LA NUEVA RUTA DE LA SEDA


Xi Jinping destaca los aspectos beneficiosos y promete transparencia, reciprocidad y ecología, al afrontar las críticas de la opinión pública mundial ante la ambiciosa iniciativa china de la Nueva Ruta de la Seda.


Por Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras / 27-04-2019


La capital china es la sede del II Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, celebrado entre el 25 y el 27 de abril de 2019.

La Nueva Ruta de la Seda –The Belt and Road Initiative– constituye una ambiciosa iniciativa de envergadura mundial, con directas implicaciones económicas pero también políticas. El proyecto fue presentado por Xi Jinping a finales de 2013 y se completaría en 2049, año centenario de la República Popular China.

Sin embargo, la ejecución de este plan amerita de la anuencia de múltiples actores internacionales, y muchos de ellos lo ven con recelo. Por ejemplo, se enfatizan como grandes amenazas asociadas a aquel, el endeudamiento, la corrupción o los efectos contaminantes, como se aprecia en los siguientes casos puntuales:

1. Después del incumplimiento de pago de la deuda de Sri Lanka con China para la construcción del puerto de Hambantota, ambos países llegaron a un acuerdo por el cual la empresa China Harbour Engineering Company Ltd. adquirió el control durante 99 años, del referido puerto y de una franja de 60 kilómetros cuadrados tierra adentro. Todo ello, en el marco de la Nueva Ruta de la Seda.

2. Los escandalosos casos de corrupción en China, que han llevado a la investigación de 2.700.000 de sus funcionarios, también han aparecido en los proyectos para la construcción de infraestructura pública en los países ubicados a lo largo de la Nueva Ruta de la Seda. Países como Malasia, Myanmar y Maldivas, anunciaron la revisión de los acuerdos alcanzados con China, para evitar irregularidades.

3. En 2016, un estudio sobre la nube de “polvo fino” que menoscaba la calidad del aire en Corea del Sur, realizado conjuntamente por la NASA y el Instituto Nacional de Investigaciones Ambientales de este país asiático, determinó que un 34% del problema procedía de las emisiones de la industria china, ubicada en zonas meteorológicamente inconvenientes. Inclusive, se afirma que el referido porcentaje puede alcanzar hasta un 70 u 80%.

Las crecientes dudas y críticas surgidas en torno a la iniciativa china de la Nueva Ruta de la Seda, sobre todo en medios norteamericanos, han sido tratadas en el II Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional.

En el discurso inaugural –de unos 30 minutos de duración– el presidente chino enfatizó el beneficio común, la promoción de un crecimiento sostenible y la adopción de estándares que confieran mayor transparencia a este gran proyecto.

Específicamente, Xi negó el supuesto carácter “depredador” de la Nueva Ruta de la Seda, como instrumento geopolítico de China para desplazar a sus competidores globales, así como la “trampa de la deuda” para los países que participan en ella.

Como contrapartida a la desconfianza que subyace tras estas ideas, el presidente chino prometió la negociación y firma de acuerdos de libre comercio “de calidad”, con un mayor número de países.

En cuanto a los efectos contaminantes, Xi aseguró que se consideraría el medio ambiente en el desarrollo de estrategias y la construcción de infraestructura, resaltando la coincidencia en este sentido con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de la ONU. De hecho, el secretario general de las Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, se encontraba presente en el Foro.

Finalmente, Xi prometió mayor transparencia y la continuidad del proceso de apertura de China al mundo, precisando medidas macroeconómicas como la estabilidad del yuan, o bien políticas concernientes a la protección de la propiedad intelectual. Esta declaración se enmarca en el conflicto comercial entre el gigante asiático y Estados Unidos de América, países que se encuentran en conversaciones a fin de superar el actual impasse.

En el Foro, destacó la presencia de dos actores. En primer lugar, el presidente ruso Vladimir Putin, quien –a pesar de tener un plan propio y equivalente al de China, en la Unión Económica Euroasiática– se interesa en la propuesta de la Nueva Ruta de la Seda, sobre todo como mecanismo para sortear las barreras occidentales.

En segundo lugar, se encontraba Giuseppe Conte, primer ministro de Italia, que recientemente protagonizó una ruptura de la política del bloque europeo frente a China (Vid. China logra acuerdos con Italia y la Nueva Ruta de la Seda se extiende por Europa).

La dimensión global del proyecto de Xi Jinping para China, requiere sumar el apoyo de una multiplicidad de actores en el plano internacional, y de ahí la necesidad de dar una respuesta ante las críticas de la opinión pública mundial.

Sin duda, gran parte de la concreción de la Nueva Ruta de la Seda radica en la labor de mercadeo de asuntos vinculados con la “marca país” de China, que permita perfilar una imagen favorable hacia el gigante asiático y su creciente peso a nivel mundial. El tema de la comunicación resulta esencial.

En efecto, recientemente se realizó la primera reunión del Consejo de la Alianza Cooperativa de Medios de Comunicación de la Franja y la Ruta, inaugurada el 23 de abril de 2019 en la sede del Diario del Pueblo, importante medio de comunicación pro-gubernamental.




TEMAS ÁLGIDOS EN LA CUMBRE UNIÓN EUROPEA-CHINA 2019 


Representantes de la Unión Europea y de China se reúnen para continuar debatiendo sobre polémicos asuntos globales. Son muchas las exigencias al “competidor, socio y rival” asiático, en definitiva, con el propósito de un mayor equilibrio en las relaciones internacionales.


Por Natalia Boza Scotto / 13-04-2019


Bruselas fue el escenario de la vigésima primera Cumbre Unión Europea-China, celebrada el 9 de abril de 2019. El encuentro congregó a Jean-Claude Juncker y Donald Tusk, presidentes de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, respectivamente; y a Li Keqiang, Vicepresidente de China; y concluyó con la firma de una declaración conjunta.

Pocas semanas antes, Francia había servido de antesala a este encuentro internacional. Después de suscribir múltiples acuerdos con Italia –comprometida con el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda–, la última gira de Xi Jinping en Europa terminó en el país galo, donde Xi también se reunió con la representación alemana y europea: “Al invitar a Merkel y a Juncker a la reunión con Xi, Macron europeizó la visita de Estado del presidente chino a Francia” (Bassets, 2019).

El objetivo de Francia y Alemania es lograr mayor equilibrio en las relaciones internacionales con el gigante asiático, y para ello resulta esencial mantener la unidad de la Unión Europea, evitando los acuerdos bilaterales como los alcanzados con la patria de Verdi.

En efecto, a finales de marzo de 2019 el Consejo Europeo discutió acerca de las relaciones entre la Unión Europea y China. En esa oportunidad, Juncker se refirió a China como “competidor, socio y rival”, enfatizando la necesidad de lograr más reciprocidad en la relación comercial (Comisión Europea, 2019).

En cuanto a los resultados de la Cumbre Unión Europea-China, Juncker calificó las negociaciones como difíciles, aunque fructíferas (Consejo Europeo, 2019).

De la declaración conjunta se desprende que el primer grupo de aspectos tratados en la reunión estuvo relacionado con el equilibrio y la competencia leal en el comercio internacional, incluyendo polémicos asuntos como los subsidios públicos, la transferencia forzosa de tecnología, la apertura del mercado chino para las empresas europeas en igualdad de condiciones o las reformas en la Organización Mundial del Comercio.

En este sentido, destaca el compromiso de fundamentar la relación económica en la no discriminación, la competencia justa y el acceso al mercado –chino– a los inversores extranjeros, así como la protección de la inversión.

Asimismo, resalta el apoyo al sistema de comercio multilateral basado en normas, además del compromiso de cooperar en la reforma de la OMC, para lo cual se intensificarán las discusiones dirigidas a fortalecer las normas internacionales sobre subsidios industriales.

Adicionalmente, se expresa la importancia de seguir los estándares internacionales en materia de protección de la propiedad intelectual, coincidiendo ambas partes en que no debe establecerse la transferencia forzada de tecnología.

Por otra parte, en la Cumbre se debatieron temas que sobrepasan lo meramente comercial, aunque también inciden en éste: El respeto de los derechos humanos, lo cual se enmarca en el Estado de Derecho; el cambio climático, indispensable para lograr un desarrollo sustentable; o la política exterior y seguridad.

Sobre este último punto, llama la atención la siguiente referencia: “La UE y China están siguiendo de cerca la evolución de la situación en Venezuela y están dispuestas a trabajar con otras partes en una solución política, pacífica y democrática, decidida por el pueblo de Venezuela”.

A pesar de la vaguedad de tal declaración, la misma evidencia el interés mundial por la aguda crisis en el país de Suramérica, que obliga a tomar partido. La mayor parte del mundo reclama una posición cónsona con la universalidad de los derechos humanos, reconocida por China en la declaración conjunta.




IMPORTANTE ÍNDICE FINANCIERO INCLUYE BONOS EN RENMINBI: CHINA SE POSICIONA FRENTE A INVERSIONISTAS EXTRANJEROS 


A partir del mes de abril de 2019, aumenta el acceso por parte de inversionistas globales a bonos chinos denominados en renminbi, gracias a su progresiva incorporación en el Bloomberg Barclays Global Aggregate Index, uno de los principales índices financieros de referencia mundial.


Por Natalia Boza Scotto y Emilio Spósito Contreras / 06-04-2019


Este mes comienza con una importante noticia para los inversionistas globales, pero sobre todo para China, que logra un gran impulso en el ámbito de las finanzas internacionales. A partir del 1° de abril de 2019, bonos chinos denominados en renminbi debutan en el Bloomberg Barclays Global Aggregate Index, uno de los principales índices financieros de referencia mundial.

El ingreso de los títulos de deuda se hará de forma progresiva, a lo largo de veinte meses –entre abril de 2019 y noviembre de 2020–, hasta alcanzar un total de 364 bonos distintos (Lee, 2019).

Todos ellos son bonos públicos, emitidos por el gobierno –159– o bien entes públicos dedicados al financiamiento de los planes gubernamentales: Banco de Desarrollo de China –102–, Banco de Desarrollo Agropecuario de China –58– y Banco de Exportaciones e Importaciones de China –45– (Lee, 2019).

Al completarse este proceso, los títulos denominados en moneda china figurarán entre los componentes monetarios con mayor volumen, en el cuarto lugar de la lista, después de los instrumentos en dólares estadounidenses, euros y yenes.

Una mayor comprensión del tema amerita tener como premisa que la información relevante y confiable es básica para la toma de decisiones, y para ello, los inversionistas acuden a índices bursátiles y otras fuentes informativas que les permitan realizar el seguimiento de los mercados.

En esta ocasión, estos bonos serán incorporados a uno de los índices construidos por Bloomberg, empresa global dedicada a proveer información financiera y de negocios. Además, se espera que en un futuro, otros proveedores de índices internacionales también incluyan deuda denominada en renminbi en sus índices de referencia globales (Lee, 2019; Yeung, 2019).

La inclusión de los bonos chinos es posible después de finalizar una serie de mejoras operativas planificadas, implementadas por el Banco Popular de China –banco central–, el Ministerio de Finanzas y la Administración de Impuestos del Estado (Bloomberg, 2019).

La intención del gobierno quedó clara cuando el primer ministro Li Keqiang afirmó, en el Foro anual de Boao para Asia 2019 celebrado en la provincia insular de Hainan a finales de marzo, que China trabajaría en pro de políticas más favorables para que los inversionistas extranjeros intercambien bonos chinos: “We are quickening the full opening of market access for foreign investors in banking, securities and insurance sectors” (Yeung, 2019).

Antecedentes

Frente a estos avances, hay dos antecedentes que demuestran el interés del gigante asiático por facilitar el acceso al mercado bursátil y aumentar el nivel de confianza para atraer a los inversionistas extranjeros.

En el año 2018, las acciones chinas tipo A, denominadas en yuanes y negociadas en el país, fueron incluidas en el Índice de Mercados Emergentes (MSCI), aumentando el acceso de los inversionistas foráneos a este mercado accionario (Lee, 2019; People Daily, 2019).

Al respecto, se sostiene que “MSCI aceptó, casi a regañadientes, incluir en su índice las acciones tipo A de empresas de China continental que cotizan en las bolsas de Shanghái y Shenzhen, a las cuales los inversionistas extranjeros tienen acceso limitado” (Jaramillo, 2019).

Un año antes, en julio de 2017, China lanzó el programa de conexión Bond Connect, que permite a inversionistas globales intercambiar acciones y bonos a través del mercado de valores de Hong Kong (Lee, 2019; Liao, 2019); es decir, “invertir en el mercado de bonos interbancarios de la parte continental de China usando instituciones financieras de la parte continental y de Hong Kong” (People Daily, 2019).

Implicaciones

Ciertamente, acceder al mercado financiero chino puede implicar una gran oportunidad para los inversionistas de todo el mundo, pero la falta de información certera aumenta el riesgo.

En este sentido, el acceso a la información aportada por el índice no sólo permite el seguimiento al desempeño de los títulos, sino que además, contribuye con el reforzamiento de la confianza necesaria para atraer los capitales extranjeros.

A cambio, China obtendrá como beneficio otra forma de financiamiento, a fin de enfrentar la desaceleración de su economía. Se estima que ingresen inversiones extranjeras por un monto de cercano a US $ 150 mil millones (Yeung, 2019).

En efecto, el gobierno chino reconoce que “la apertura de los mercados de capital a una mayor participación extranjera puede ser fundamental para continuar la historia del crecimiento, ayudando a diversificar las fuentes de capital disponibles para las empresas nacionales y apoyando una transición gradual pero importante del financiamiento a largo plazo de los bancos a los mercados de capital” (David Liao, 2019).

Sin embargo, como contrapartida, el público exigirá mayor transparencia y fortalecimiento del Estado de Derecho, entendiendo por tal, la existencia de reglas de conducta claramente establecidas y aplicadas por órganos imparciales, sobre la base del principio de igualdad; pero también, los límites al poder que supone la división del mismo y la garantía de las libertades ciudadanas.

La posición del deudor conlleva una serie de situaciones que, proyectadas en el tiempo, podrían implicar una transformación permanente del sujeto pasivo de la deuda. En el mediano y largo plazo se revelará si la consolidación de la apertura del mercado de bonos significará una mayor liberalización de China, donde aún el ámbito político se superpone sobre todo lo demás.




CHINA LOGRA ACUERDOS CON ITALIA  Y LA NUEVA RUTA DE LA SEDA SE EXTIENDE POR EUROPA


Este 23 de marzo de 2019, China logra acuerdos con Italia que incluyen el puerto de Trieste, ganando otro país del viejo continente a su proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, a pesar de las resistencias en la Unión Europea.


Por Natalia Boza Scotto / 23-03-2019


Conectar al mundo a través de la Nueva Ruta de la Seda, constituye el proyecto a largo plazo con el cual Xi Jinping aspira reposicionar a China en el escenario mundial, aunque un plan de tal envergadura amerita de la aquiescencia de múltiples actores.

Las relaciones diplomáticas de Xi suman otro éxito en Europa este 23 de marzo de 2019, al firmar acuerdos con Sergio Mattarella, presidente de Italia, que incluyen el puerto de Trieste.

Además del puerto en el mar Adriático, en la patria de Verdi, a principios de diciembre de 2018 China logró otra posición estratégica en la costa atlántica de Europa, gracias al acuerdo sobre el puerto de Sines, suscrito por Xi y António Costa, primer ministro de Portugal.

Estos centros portuarios en Europa se agregan a la lista encabezada por El Pireo, en Grecia, cuya gestión logró la empresa estatal China Ocean Shipping Company (COSCO). 

Otro frente favorable al proyecto chino se encuentra en el G-16+1, que comprende países de la Unión Europea.

Sin embargo, Francia y Alemania tienen sus reservas frente a estas decisiones individuales que permiten avances ilimitados de China en el continente, enfatizando la necesidad de actuar conjuntamente, con la fortaleza que implica la unidad de la Unión Europea.

Convencida de las ventajas de la cooperación y del desarrollo comercial, pero con la aspiración del equilibrio en las relaciones, la Comisión Europea plantea la aplicación de la Estrategia de la Unión Europea para conectar Europa y Asia, contenida en comunicación del 19 de septiembre de 2018 y refrendada por el Consejo Europeo, el 15 de octubre de ese año, pocos días antes de la 12ª Cumbre Asia-Europa celebrada en Bruselas ese mismo mes.

Precisamente sobre la base de esta iniciativa de la Unión Europea, España negó, en noviembre de 2018, aceptar los términos del plan chino.

En comunicación emitida el 12 de marzo de 2019, la Comisión Europea especificó diez acciones concretas sobre la estrategia frente a China, consideradas por el Consejo Europeo en los preparativos de la cumbre entre la Unión Europea y China, prevista para el próximo mes de abril.

Son muchos los intereses que están en juego en el proceso de expansión del gigante asiático y China gana posiciones estratégicas en el orbe. No obstante, luce conveniente mantener relaciones más bien equilibradas, en un mundo multipolar.

Por el momento, Xi Jinping continúa su visita diplomática, la cual incluye –después de Mónaco– a Francia.




NUEVO MARCO LEGAL DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA EN CHINA


China avanza en el proceso de apertura al exterior iniciado por Deng Xiaoping, al aprobar –el 15 de marzo de 2019– la Ley de Inversión Extranjera, vigente a partir del 1° de enero de 2020. Aspectos como la transferencia tecnológica se encuentran en el ojo del huracán.


Por Natalia Boza Scotto / 17-03-2019


I. Aprobación de la Ley de Inversión Extranjera

China aún intenta conciliar el comunismo en el ámbito político y el capitalismo en el económico, bajo el esquema del llamado “socialismo con características chinas”.

En el proceso de apertura al exterior iniciado por Deng Xiaoping y fortalecido en mayor medida durante el siglo XXI, el 15 de marzo de 2019 constituye un hito por haberse aprobado la Ley de Inversión Extranjera, con el objeto de aumentar la apertura al mundo y promover la inversión foránea (art. 1).

Hasta ahora, la regulación de la materia se encuentra en tres textos legales, la Ley sobre Empresas Conjuntas de Capital Chino y Extranjero, la Ley sobre Empresas de Capital Extranjero y la Ley sobre Empresas Conjuntas Contractuales Chinas y Extranjeras.

Los aludidos instrumentos jurídicos quedarán derogados a partir del 1° de enero de 2020, al entrar en vigencia la Ley de Inversión Extranjera, sometida a una vacatio legis de 9 meses y medio (art. 42).

A fin de precisar el ámbito de aplicación de la Ley, en la misma se define el inversionista extranjero como toda persona –natural o jurídica–, e incluso cualquier organización de países foráneos, que inviertan directa o indirectamente en el territorio de China continental (art. 2).

II. Los sindicatos de empleados en las empresas con inversión extranjera

Con relación a las organizaciones de defensa de los derechos de los trabajadores, la Ley prevé los sindicatos de empleados y establece la obligación de los empleadores de brindar las condiciones necesarias para que estos realicen sus actividades (art. 8).

Resulta interesante que la República Popular China se reincorporó a la Organización Internacional del Trabajo a mediados de 1983; no obstante, aún no ha ratificado dos instrumentos jurídicos concernientes al Derecho Sindical.

Se trata del Convenio sobre la Libertad Sindical y la Protección del Derecho de Sindicación (Número 87) y el Convenio sobre el Derecho de Sindicación y de Negociación Colectiva (Número 98), suscritos en los años 1948 y 1949, respectivamente.

Asimismo, si bien China ratificó el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en el año 2001, declaró expresamente que la aplicación del artículo 8.1 (a) –derecho de sindicación– se haría conforme a las disposiciones constitucionales y legales contenidas en la Ley de Sindicatos y la Ley del Trabajo.

III. Garantía de la propiedad privada

Con el propósito de atraer al capital extranjero, se garantiza la protección de los derechos e intereses legítimos de los inversionistas extranjeros (art. 1), a lo cual se dedica el Capítulo III de la Ley, titulado “Protección de la inversión”.

En ocho disposiciones (arts. 20-27) se establecen cuáles son los derechos de las empresas con capital extranjero, así como el aseguramiento de estos frente a órganos administrativos y gobiernos locales, por ejemplo, al prohibir que los mismos sean desmejorados –o aumentadas sus obligaciones– por parte de dichos gobiernos.

Entre estas disposiciones, destacan las relativas a la garantía de la propiedad privada:

a) Expropiación y repatriación de capitales

Por una parte, se establece que estas inversiones no serán objeto de expropiación, salvo la facultad del Estado ante circunstancias especiales, de expropiar por causas de interés público, siempre siguiendo el debido proceso y mediando una compensación justa y razonable (art. 20).

Adicionalmente, se garantiza la repatriación del capital y los dividendos, que podrán ser transferidos libremente dentro o fuera del territorio chino, en Renminbi o divisas extranjeras (art. 21).

b) Transferencia tecnológica

Por otra parte, uno de los temas más polémicos sobre la inversión extranjera en China es el referido a la propiedad intelectual, cuya protección garantiza la Ley (art. 22, encabezado).

Sobre la transferencia tecnológica, la Ley dispone que el Estado incentiva la cooperación tecnológica que tiene lugar en el curso de la inversión extranjera y sobre la base del principio de voluntariedad y normas comerciales. Asimismo, establece que las condiciones para la cooperación tecnológica se determinarán mediante la consulta de las distintas partes en la inversión, sobre la base de la igualdad y el principio de imparcialidad. Además, prohíbe a los órganos administrativos forzar la transferencia de tecnologías a través de medidas administrativas (art. 22, aparte único).

En cuanto a los secretos comerciales, se establece la obligación de los órganos administrativos y sus empleados, de mantener la confidencialidad de los secretos que conozcan en el desempeño de sus funciones, sin divulgarlos ni proporcionarlos ilegalmente a otros (art. 23).

IV. Comentarios finales

La preponderancia de China en la economía mundial exige el fortalecimiento del Estado de Derecho en su territorio, el imperio de normas claras que regulen el funcionamiento de sus instituciones y garanticen los derechos y libertades ciudadanos.

Los avances del país asiático por ajustar su legislación interna a los estándares básicos aceptados a nivel global, aún resultan insuficientes en muchos sentidos. Por ejemplo, si bien han transcurrido casi dos décadas desde su incorporación a la Organización Mundial del Comercio (2001), todavía existen dudas sobre la participación de las empresas chinas en el comercio internacional, de acuerdo con los esquemas de la libre competencia.

En cuanto a la inversión de empresas extranjeras en el territorio chino –o en cualquier otro–, la seguridad jurídica constituye uno de los principales aspectos que condicionan la toma de decisiones. Además de un marco legal claro, es relevante la aplicación de la ley por parte de los órganos administrativos y, más aun, judiciales.

Por lo tanto, la confianza que en definitiva atraerá mayor inversión foránea a China, solo puede generarse de forma progresiva. La aprobación de esta Ley es apenas un paso en ese recorrido.